Así fue la visita al hospital de fauna salvaje de Grefa

visita Grefa tortuga

El Hospital de Fauna Salvaje de Grefa es ‘la Cruz Roja de los animales’.
Fotos: Antonio Calvo Roy.

Hacía tiempo que quería visitar el centro de la organización GREFA (Grupo de Rehabilitación de Fauna Autóctona y su Hábitat) en Madrid. Casi 34 años en activo, desde que un grupo de jóvenes comenzó a preocuparse por los heridos y enfermos entre la fauna salvaje en nuestras tierras, han hecho crecer su prestigio tanto como sus instalaciones. La ocasión llegó el sábado 17 de enero, en una visita organizada por la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC), con el secretario general de GREFA, Fernando Garcés Toledano, como maestro de ceremonias. Todo un lujo.

Injertado cuando apenas era un embrión en el Monte del Pilar de Majadahonda (Madrid), lo que empezó siendo una clínica veterinaria especializada es hoy todo un complejo en el que no sólo hay un hospital, sino también programas de cría, recuperación y reintroducción de especies y una importante actividad formativa, educativa y de divulgación. Y todo ello funciona con 31 empleados fijos y un centenar de voluntarios, que mantienen activo el centro las 24 horas del día y los 365 días del año. Más de 10.000 llamadas anuales a sus teléfonos de emergencia y 4.000 pacientes requieren una dedicación muy similar a la de cualquier centro de emergencias. Son ‘la cruz roja’ de los animales.

La veterinaria Irene López es quien nos introduce en el Hospital en ese día soleado, pero gélido, en el que 15 socios de la AECC les visitamos. Hay de todo: sala de admisiones, servicio de Enfermería, Quirófano, UCI, sala de necropsias, zona de rehabilitación, ‘habitaciones’… y los laboratorios, de los que se siente especialmente orgullosa: recientemente han podido incorporar algunas máquinas de análisis que les facilitan, y abaratan, muchos de los diagnósticos. “En GREFA, con tantos animales, conseguimos miles de datos que son útiles para infinidad de investigaciones, pero nosotros no tenemos medios para realizarlas, así que colaboramos con universidades o centros como Raptor Center [Universidad de Minnesota] para publicarlos en revistas científicas de impacto”, apunta Irene.

Es allí, en el laboratorio, donde nos habla del brutal impacto del plomo en la sangre de las rapaces. “En el último año, hemos tenido 24 buitres negros y 60 leonados con plomo en sangre; lo ingieren al comerse presas con perdigones, y no siempre llegamos a tiempo con los tratamientos”, explica la bióloga.

En la UCI, espacios asépticos en los que los enfermos se recuperan de los casos más graves, estos días hay pocos animales. Algún milano, buitres con las alas amputadas, un zorro que ingresó el día anterior… Se nota que la naturaleza está ‘invernando’.

Por todo los lugares, unos carteles nos recuerdan que estemos en SILENCIO. “En GREFA tratamos de reducir al máximo la manejo de los animales, que nos vean lo menos posible, porque el objetivo es que vuelvan a su hábitat”, explica Irene. De todos los que pasan por sus manos, y las de sus colegas, un 80% serán aves, un 15% reptiles y un 5% mamíferos. Un reflejo de la fauna ibérica.

visita Grefa aguila

Un águila manca, una de las pacientes del hospital.

Como profesionales de la comunicación, aprovechan la ocasión para pedirnos que les ayudemos a difundir su teléfono de contacto, aquel al que cualquier persona, y a cualquier hora, puede llamarse si se encuentra un animal salvaje malherido, ya sea un jabalí, un milano o un reptil. “Tenemos un servicio de rescate para atenderles. También hemos creado una red de información con los cuerpos de seguridad de la Comunidad de Madrid y aledaños. Les damos cursos y se nota que ha mejorado la concienciación sobre la importancia de cuidar a nuestra fauna. A veces, nos traen animales decomisados”.

Cada paciente de este Hospital tiene su registro. Ninguno recibe ‘el alta’ hasta tener plenas garantías de que podrá sobrevivir, y sin haber pasado por el servicio de Rehabilitación. Un ala rota son tres meses de recuperación en unas estancias, en este caso semi-externas, para que los animales tengan  contacto con la naturaleza. “Ahora tenemos un pollo de cigüeña negra que tendrá que quedarse hasta que vuelvan los suyos, porque ya han emigrado a África y no sobreviviría”, explica Fernando Garcés.

Los que, pese a sus cuidados, no sobreviven pasan a Necropsias, donde sus restos servirán para la ciencia. Son 200 cadáveres al año, de media, que ofrecerán valiosa información sobre su muerte; casi nunca por enfermedad, casi siempre por la acción humana o por sus infraestruturas, ya sean atropellos, electrocuciones en torretas de alta tensión, venenos o disparos. “La lucha contra el veneno es especialmente difícil, pero a veces descubrimos casos gracias a los animales marcados. Ayer mismo salió una sentencia que condena a los dueños de un coto de Guadalajara porque encontramos un águila marcada envenenada, y junto a ella otros animales muertos. La gente debe saber que tenemos mucha fauna marcada y que les podemos encontrar. Que se anden con ojo. Este coto será multado y cerrado dos años”, nos cuenta el secretario general de GREFA, que sabe que este fallo judicial es un gran éxito contra los matarifes de nuestra fauna.

Pero GREFA no solo sana, también cría especies en riesgo de extinción para reintroducirlas en nuestros ecosistemas. Son programas con los que están tratando de conectar poblaciones de buitres negros ibéricos con otras del Mediterráneo, hasta Turquía; de reintroducir los leonados, que aquí abundan, en países como Bulgaria donde su presencia es anecdótica; para instalar cajas de cría o ‘primillares’ para los cernícalos primilla a los que tanto mal han hecho los insecticidas que acaban con su comida; reintroducir el águila real en Orense, controlar plagas de topillas con ejemplares de lechuzas y cernícalos… y tantos otros que muestran a sus visitantes en unas instalaciones pensadas para que niños y mayores se hagan idea de la riqueza natural que nos rodea.

En el hospital hay sala de admisiones, servicio de enfermería, Quirófano, UCI, sala de necropsias, zona de rehabilitación, 'habitaciones' y laboratorios.

Socios de la AECC durante la visita al hospital de Grefa. Hay sala de admisiones, servicio de enfermería, Quirófano, UCI, sala de necropsias, zona de rehabilitación, ‘habitaciones’ y laboratorios.

En la zona de reptiles, el rey es el galápago europeo, un animal capaz de enterrarse los seis meses de invierno bajo tierra o bajo el agua y sobrevivir sin respirar. Un pequeño ser que es víctima de un comercio ilegal (se paga a 200 euros el ejemplar) que ha acabado con sus poblaciones en buena parte de España, y también de una enfermedad introducida por galápagos exóticos, como nos cuenta su responsable, el naturalista Fernando Blanca. “Hay casos registrados de que viven hasta 130 años, pero no se sabe con certeza. Y el problema es que crían muy poco al año, así que no es fácil  su reintrodución. En 2015, esperamos soltar unos 65 ejemplares”, cuenta.

Pero ¿cómo se financia todo esto? Pues no es fácil, pero lo van consiguiendo. A medida que han disminuido las subvenciones, GREFA ha buscado recursos en el ámbito privado, ya sea con socios (y ya tiene casi 2.500), patrocinios, apadrinamientos de animales, organizando cursos o alquilando sus instalaciones. También recurren a subvenciones europeas, a través de los programas LIFE. Pero siempre falta, porque siempre hay proyectos pendientes. “Ahora queremos acondicionar una zona para traer algún lince del programa de cría de Doñana y crear un módulo sobre Cambio Climático, para explicar a los visitantes cómo está ya afectando a nuestras especies”, afirma Fernando Garcés.

Al final de la mañana, abandonamos el Monte del Pilar con los ojos llenos de espectaculares buitres, pequeñas tortugas, altivas cigüeñas y hasta un simpático camaleón que nos saluda sin temor. Y con un mensaje claro para quienes les hacen daño (os están vigilando…), para quienes se los encuentren malheridos (la ‘cruz roja’ de los animales nunca duerme) y para quienes desean un futuro compartido con ellos: hay que apoyar a GREFA y a  organizaciones similares que luchan contra una naturaleza ‘vacía’.

 

Socios de la AECC tuvieron el privilegio de visitar el Hospital de Fauna Salvaje de Grefa en Majadahonda.

Socios de la AECC tuvieron el privilegio de visitar el Hospital de Fauna Salvaje de Grefa en Majadahonda.

Este post también ha sido publicado en el blog Laboratorio para Sapiens http://rosamtristan.com/2015/01/19/los-rescatadores-de-grefa-sanan-vigilan-y-dan-vida-a-la-fauna-iberica/

Escrito por:

Periodista freelance

Todavía no hay comentarios, ¿Quieres ser el primero?

 

La AECC utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, que tratan datos de conexión y/o del dispositivo para facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Obtener más información aquí. Puede aceptar todas las cookies pinchando en “Aceptar”.

política de cookies IMPORTANTE: Las cookies no se pueden instalar hasta que el usuario las acepte. Si tiene configuradas cookies que no sean técnicas o necesarias para el funcionamiento básico de la página web, el usuario debe poder elegir que no se instalen en su sistema. IMPORTANTE: Las cookies no se pueden instalar hasta que el usuario las acepte. Si tiene configuradas cookies que no sean técnicas o necesarias para el funcionamiento básico de la página web, el usuario debe poder elegir que no se instalen en su sistema. ACEPTAR
Aviso de cookies