Y entonces Naukas se hizo feminista

“La historia no ha sido imparcial, así que como para serlo yo ahora”.

Así de rotunda arrancó la charla que Beatriz Sevilla

Beatriz Sevilla en Naukas Bilbao // Fuente: EITB

ofreció el jueves pasado en Naukas Bilbao y en la que recuperaba la obra de Caroline y William Herschel, poniendo, por supuesto, el acento en la aportación de la primera. Con su habitual ironía, casi sin darle importancia a lo que acaba de soltar, la navarra se ocupó de los detalles de la vida de los hermanos astrónomos, pero la frase fue toda una declaración de intenciones y la mejor respuesta que he oído o leído a la crítica a la investigación feminista. Me he pasado días repitiéndola como un mantra.

Si existe o no una manera feminista de hacer ciencia es una cuestión sobre la que las intelectuales llevan décadas discutiendo, pero a la Sevilla, le resbaló en Bilbao el debate de Eli Bartra y sus colegas.

“La historia no ha sido imparcial, así que como para serlo yo ahora”.

Afortunadamente, Beatriz tenía delante a 2000 personas entregadas disfrutando de un espectáculo y no a un tribunal que juzgase su metodología con criterios de pretendida e inútil equidistancia. Y la charla acabó, como era de esperar, con matrícula de honor. El activismo y la divulgación casan a la perfección. Y la charla de Javier Armentia sobre el proyecto “Ciencia LGTBIQ” fue ejemplar en este sentido.

He vuelto a Naukas Bilbao y si el año pasado mi crónica pretendió aportar una opinión desde la barrera, esta vez me he metido de lleno por lo que…

“La historia no ha sido imparcial, así que como para serlo yo ahora”.

En su edición de 2018, el espectáculo de divulgación científica de la plataforma Naukas y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV-EHU ha militado en el feminismo. Por primera vez desde 2011, las mujeres han superado en número a los hombres en el escenario del Palacio Euskalduna ¿Y qué quieren que les diga? Eso se nota. Tenemos una cantera de divulgadoras que consigue levantar al respetable de sus butacas con la misma emoción que lo hacen los “catedráticos” de la cosa, cuyo talento sigue siendo arrollador. Las comparaciones son odiosas, pero yo hace tiempo que aprendí que es imposible ganarse los afectos de todos, así que allá voy.

Deborah García Bello y Carlos Briones sorprendieron y emocionaron al fundir ciencia y arte en dos charlas con una estética más propia del vecino Guggenheim; Alicia Sintes y Francis Mójica salieron airosos de las irreverentes entrevistas de Peláez & cía.; Conchi Lillo y J.M Mulet usaron a la Gamba mantis y a las plantas, respectivamente, en una especie de lucha por encontrar al ser vivo con mejor visión. Podría seguir buscando pares en el cartel de Naukas, pero la idea seguiría siendo la misma: no hay una sola razón objetiva que explique que los eventos de divulgación no sean paritarios. Todo lo que se diga o escriba en otro sentido son burdas excusas.

Desde que la AECC decidió no participar ni promover ni apoyar ningún evento en el que no haya al menos un 40% de mujeres, aún nos hemos encontrado con algún programa donde las mujeres brillan por su ausencia. Afortunadamente, este tipo de eventos empieza a ser una rara avis. Me gusta pensar que la AECC ha marcado la línea que el mundo de la comunicación científica ya no está dispuesto a cruzar y Naukas Bilbao ha sido la mejor prueba posible. Me gusta pensar que …

La historia no ha sido imparcial, pero aquí estamos para cambiarla.

 

Escrito por:

UCCi Universidad de Córdoba

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